Sólo es que tú ya no estás

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , el Diciembre 30, 2009 por Jimmy Rivera

Sí, eres más fuerte que ayer. Más fuerte sí.
Es la edad, son las penas, el trabajo, la falta de tiempo y diversión.
Es todo.

Habrías prometido volverte por acá a dar una vuelta para saber cómo estaba. Pero la que llama siempre es otra, siempre la misma a la que no deseo contestar.

El aire húmedo compañero, tus piernas empujando la hamaca.
Los árboles que tornan el tiempo eterno, y tus labios hablando eternamente conmigo.
La desesperación de cada momento por besarte.

Habrías prometido andar por allá para preguntar cómo seguía. Pero la que llega es siempre otra, siempre la misma a la que no quiero recibir.

Yo no aprendo a callar las voces que se inquietan por ti a diario.
Yo no comprendo por qué deberías marcharte.

Tus pies acariciando el pasto, tus manos el agua, tu nariz mis orejas y tus cabellos el cielo.
Es todo cuanto importa en esta tierra sin olvido, sin perdón.
Y es que no eres más la que llama y llega.

Pero eres tan solida que te toco, que te huelo, que te veo, que te pruebo, que te oigo, que te amo.

La comedia en la que vivo, la tragedia en la que finjo, el momento oscuro en el que me duele tanto que intento olvidarte. La manera en que me amas… ¡perdón! En que me amaste.
El libro en el que leo tu historia, tu nombre.
El cuento que a veces me susurras antes de dormir para que sueñe contigo… … ¡Como si fuera necesario!
Esta calma en nuestra cama que ha olvidado el desastre.

Habrías prometido amarme el resto de tu vida aunque no pudieras soportarme. Pero la que me ama siempre es otra, la misma a la que trato de corresponder.

Yo aún vivo a tu lado, duermo en tus sábanas, como cómo me enseñaste, y no le hago el amor a nadie que no tenga algo tuyo.

Tu voz me canta, tu brazos aún me calientan, tu perfume me adormece, tu rostro aún me da amor.
Sólo… sólo es que tú ya no estás. Pero todo lo demás sí.

TE AMO SIEMPRE

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , el Diciembre 30, 2009 por Jimmy Rivera

Mírate, mirando la ventana.
Tanto amor, tanta esperanza.
El cuadro perfecto, en el marco perfecto.
La ventana cubierta sempiternamente de sol naranja.

TE AMO SIEMPRE.

No sé que más decir…
Sólo que cuando estás no falta, sobra; incluso lo malo.

No sé que más sentir…
Sólo que cuando estás nada duele, todo es color y textura.
Hoy decidí probar amarte mucho más…
No pude…
Te amo todo lo humano.
Y el cielo… Lamentablemente no es mío… Es tuyo.

TE AMO SIEMPRE.

Y siento como las nubes bailan en mi abdomen, y las aves vuelan en mi pecho, y las estrellas viven en mis manos.
Siento como la luna y el océano, residen en la bóveda de tu corazón vibrante.

Te veo sentada en la banqueta de enfrente y las respuestas no son necesarias, como tampoco las preguntas.
Te veo acostada entre el trigal y corriendo sobre él. Dorada y blanca. Enérgica y soñolienta; como hipnotizada por las flores, como perdida en lo divino.
Te veo siempre en rosales, nunca herida por las espinas, siempre triunfante.

Primavera perenne. Te amo más que a mi vida.

Estrechez, totalidad, cálido, esperanza, y sobre todo esperanza. Tú eres el sentir de todo sentimiento.
 
Cómo podría saber otra cosa, mas que te amo.
TE AMO.
TE AMO SIEMPRE.

Sabría morir por ti

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , el Diciembre 30, 2009 por Jimmy Rivera

Párpados cerrados y aún así te veo.
Observo tus ropas jugar entre las olas, entre lo etéreo.

Sueñas recostada en mi pecho y rizando mis cabellos.
Yo me confieso en tu regazo.
Imponente  deidad, fiel como orquesta prima, ejecutada en navidad.
Tierna más que la madre amamantando su cría.

Llevo vidas pisando el suelo que tú, respirando el aire que tú.

Si quisieras cercarme en tus brazos, vestirme con tu piel, a veces.

Llevo siglos oliendo tus senos, acariciando tus ojos.

Si quisieras inundarme en tu tacto, incinerarme con tu lengua.

Yo sabría adorarte mi bella diosa, yo sabría rendirte mi ser.
Y quemaría como incienso mis sueños y como ofrendas mis latidos.
Cada pensamiento sería una plegaria y cada acto un sacrificio.

Yo sabría venerarte bastamente.
Sabría loarte poesía.
Sabría clamarte cantos.

Y si quisieras bendecirme con un poco más de tu tiempo, y un poco más de tu vida.
Yo sabría amarte, como quieres ser amada, como necesitas ser querida, como deseas ser deseada.

Suspiras enredada en mis piernas y  alimentándote de mi calor.
Yo arriesgo la vida en tus susurros.
Imponente deidad, clara como lágrima de niño, derramada en el amor primero.
Suave más que la leche resbalando en la teta de la primeriza.

Si quisieras permanecer más.
Si quisieras no dejar de amar.
Yo sabría vivir por ti, morir por ti.

Ella

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , el Diciembre 30, 2009 por Jimmy Rivera

Ella es la mujer con la que duermo, a la que le hago el amor.
La que me ama y sueña mis sueños.
La que disfruta mi música, y poesía.

Ella es el cuerpo en el que te amo, en el que te toco y beso.
Ella eres tú, es ella, es otra y es cualquiera.
Es el rostro donde se refleja mi vejez, la torpeza en mis manos.

Ella es sin duda y en su momento, tú.
Mientras consuelo con sus faldas el recoger las tuyas de mi piso.
Mientras seco mis lágrimas, mientras barro los trozos de corazón.
Cuando acaricio mi propia cabeza y me abrazo contra las esquinas de alguna cantina.

Ella es tu soledad y tu muerte, impuestas a mí, tu viudo.
Con esta tu canción, que no puedo terminar.
Con esta necedad de suicidio, que cuando muero, ya nunca es por amor.

Ella son los siglos deseándote.
La hora que pasada, comienzo a detestarla.
La lluvia lenta y fría que no cesa de caer durante todo el recorrido.
La luciérnaga de aquellos campos infantiles.
El cerezo negro que resbala por el lerdo paladar de mi memoria.
Los portones, las carreras, los gritos, las sonrisas.
El viento nublado, los charcos bajo mis botas.
El polen en mis fosas, roto por las llantas de mi bicicleta.
Los saltamontes en mis manos.
El sol impreso en mis ojos, el polvo en mis pestañas.
Los recorridos por ríos, la aventura descalzo.
Mis pantalones rotos, mi mirada triste.
El insatisfecho anhelo.
La basura en mi caja de juguetes.
El mundo gigante en el infinito patio de mi colonia.
Las huídas de noche a las ventas lejanas llenas de siluetas sonrientes.
El lazo de mi madre, el grito en su garganta.
El abandono siempre compañero.
La navidad en la calle esperando ver los regalos de mis amigos.
Los únicos olvidos que no saco de la mente.
El dios que por mi poca fe jamás creyó en mí.

Ella y tú, eternamente la misma.
El amarte a ti es amarle a ella, y viceversa.

Ella soy yo cuando tú me miras y me pruebas.
Ella soy yo cuando no logro mentirte, cuando mi alma es transparente.

Tú lloras porque deseas ser como ella es, deseas tener lo que ella tiene, habitar lo que habita.
Ella llora porque tú tienes lo que ella era, lo que tenía, lo que quiere.
Ella fue, es y será, mi primer amor.
Tú eres ella porque no soporto amar a nadie más. Porque no puedo amar a nadie más.

Y si te pierdo, también le pierdo a ella.
Así que no te vayas, por favor.
No soportaría perderle una vez más. Tener que olvidarle una vez más.

Compañera exhausta

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , , el Octubre 14, 2009 por Jimmy Rivera

¿Cuándo fue la última vez que besaste mis besos y abrazaste mis abrazos?
¿Que me hiciste el amor sin la ropa, y correspondiste a mi intento de acurrucarme el resto de la noche?

Dolorido me conoces, y odias el “te amo”  que no sale de mi boca.
¿Qué es de ti que malgastas tu tiempo queriendo escuchar de mí, lo que otros te obsequian por montones?
¿Qué es de ti mi compañera exhausta?

Ya no buscas consuelo,
Ya no sientes la briza.

No importa cuánto amor te dé, sin palabras para ti no vale.
No importa que dedique mi vida y mis horas a hacerte feliz, sin palabras para ti no cuenta.
Qué más da si cumplo lo que otros sólo prometen, sin palabras no interesa.

Gastas tu tiempo en llanto porque mis labios no pronuncian de lo que te llena mi ser.
Pierdes el sueño buscando razones para marcharte del lado del hombre que te entrega todo, todo excepto dos palabras.
Porque para ti tres sonidos son más importantes que mi tiempo y mi vida, que mi entrega y el alma.

¿Qué es de ti, mi compañera exhausta, que vives al lado del que por no decirlo, nada te ama?
¿Qué es de ti, qué de tu alma?

Me engaño creyendo que te olvido

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , el Octubre 14, 2009 por Jimmy Rivera

Me engaño al creer que te olvido,
Y en el fondo no quiero olvidarte;
Es que eres lo maravilloso en la vida.

No me quedan vidas ni eternidades para dar,
Ni siquiera un latido de este pecho.

Qué error tan inoportuno el amar,
Qué grandioso pesar.

Y ahora que he tropezado con el ensueño,
Y me he extraviado en el paraíso,
¿Qué hago con todos tus viejos recuerdos que nadie iguala?
¿Qué hago con tu trillada imagen perenne?

Me engaño al creer que te dejo, que me entrego, que la amo.
Y en el fondo no quiero dejarte;
Es que eres el perfecto en la vida.

El Primer Amor

Publicado en Frases con etiquetas , , , , , el Octubre 14, 2009 por Jimmy Rivera

El segundo amor es como estar frente a un lago enorme, tanteando tímidamente con la punta del pie el agua.
Uno ha nadado otras veces, pero todas ellas en el pequeño estanque junto a la casa, sin viento ni profundidad.
Uno cree saber cómo se siente estar sumergido, y uno desea empaparse, rodearse de toda esa grandeza; mas la poca experiencia nos alerta del peligro. Pero, así es el primer amor.

No. El primer amor, es como la primera vez que vas al mar cuando apenas eres un niño. E hipnotizado por la fascinación  corres hacia él, ves su magnificencia y corres hacia él, sientes su poderío y corres hacia él, oyes su violencia y corres hacia él. Te entregas, lo adoras y no  puedes evitar que te sumerja y arrastre y golpee y lleve a su voluntad.
¿Cuántos de nosotros no hubiésemos muerto ahogados  en sus aguas, de no ser por esa mano que nos tomo hacia afuera a tiempo, de no ser por esos ojos que vigilaban nuestro avance?

No. Yo aprendí a nadar, a contener la respiración, a simplemente flotar en su cuerpo; pero jamás a resignarme a morir ahogado. Eso me enseñó El Primer Amor.

Todo, menos amor

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , , el Octubre 9, 2009 por Jimmy Rivera

Es media noche ya, hace una hora que hablamos.
No quiero colgar y tú tampoco.
Te declamo, aunque malamente, te regalo serenata telefónica;
Te hablo muellemente y digo lo que quieras escuchar.

No. No es amor.
Es el desierto que durante el día llenan las trivialidades.
No, no es amor.
Es el desamparo que las voces callan durante el día.

Es más de media noche ya, hace más de una hora que hablamos.
Las palabras fluyen, a esta hora soy vulnerable.
Me cuentas de ti, con armonioso timbre.
Te sientes querida, así mismo yo.

No. No es amor.
Es la aflicción que durante el día ciegan las penas.
No, no es amor.
Es la carencia que el trabajo esconde durante el día.

Te juro, es todo, menos amor.

Y los domingos sin ti

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , , el Octubre 6, 2009 por Jimmy Rivera

A ti que te encantaban los aromas.
Para ti uso el mismo perfume.
Cocino el guisado aquél, que tanto te gustaba.

Así al caminar por las calles reconozcas mi olor,
Al abrir tu ventana extrañes mi cocina y los domingos.

Yo debí crecer contigo mujer, envejecer contigo.

Se suponía, no debería extrañar tus vestidos de noche y tu jardín repleto de rosas.
No debía anhelar tus sonrisas y susurros.

A ti que te encantaban los detalles.
Para ti escribo cientos de canciones y las canto.
Dibujo los poemas en la cama, como tanto te gustaba.

Así al caminar por las calles reconozcas mi voz,
Al deshacer la cama veas mis letras y me necesites, como los domingos.

Yo debí ser tuyo mujer, tú debiste ser mía.

Se suponía no debería extrañar tus omelettes y tus tés de manzanilla.
No debía anhelar tus besos y caricias.

Pero ahora vivo solo.
En un cuarto solo.
Con una guitarra sola.
Y un cuaderno solo.

Y los domingos… y los domingos… …sin ti.

Bodas para los enamorados

Publicado en Poesía, prosa con etiquetas , , , , , el Octubre 6, 2009 por Jimmy Rivera

El tocado, el arreglo de flores, la cena y recepción.
Tu promesa y mi promesa de amor eterno.
Eternamente tú y yo.
Es lo único que importa.
La búsqueda concluyó, y el gran premio nosotros.

El amor es el más allá, cuando el ahora es sombrío.
El amor es el alma, cuando el mundo se ha perdido.

¡Brindemos señores, señoras!
¡Brindemos porque el día ha llegado!
…Y al despertar he visto su rostro sagrado.
Mi esposa, mi amiga, y a veces mi amante; pero siempre… siempre mi amor.